El caso que lo empezó todo
Un escéptico hizo un pacto
Nueva York · 1926 – 1936
Harry Houdini dedicó sus últimos años a desenmascarar a falsos médiums. Conocía todos sus trucos porque él mismo era el mayor ilusionista del mundo. No creía en la comunicación con los muertos. Y sin embargo, hizo un pacto con su esposa, Bess: el primero en morir intentaría enviar al otro un mensaje en un código secreto que solo ellos dos conocían.
Houdini murió la noche de Halloween de 1926. Durante diez años, cada 31 de octubre, Bess celebró una sesión de espiritismo esperando aquellas palabras. En 1929 un médium afirmó haber recibido el mensaje completo; el episodio quedó envuelto en polémica y Bess acabó retirando su respaldo. En 1936, tras la última sesión en la azotea de un hotel de Hollywood, apagó la lámpara que había mantenido encendida junto al retrato de Harry. Dijo que diez años eran suficiente espera.
Nunca sabremos si el silencio era la respuesta. Pero el gesto —dos personas que se quieren acordando una señal para lo inexplicable— no murió con ellos. Se repite, en voz baja, en hospitales, cocinas y despedidas de todo el mundo. Este archivo existe para recogerlo. Sin juzgar. Tú decides qué creer.
1926
Houdini muere el 31 de octubre. El pacto queda sellado.
1929
Un médium asegura haber recibido el código. La polémica lo rodea todo.
1936
Décima y última sesión. Bess apaga la lámpara.
Hoy
Cada 31 de octubre, magos de todo el mundo siguen celebrando la sesión.